Cada una de las veces que nos reunimos para celebrar juntos es un modo de renovar nuestra vocación a esta Obra a la que fuimos llamados.
El fin de semana del 11 y 12 de abril, un grupo de miembros de la Obra de Jesús nos reunimos en el Seminario Mayor San Cecilio de Granada para conmemorar, un año más, la aprobación de nuestros estatutos (se aprobaron en abril de 1991) y dar gracias al Señor por ello.
Para quien no nos conoce, la Obra de Jesús es una pequeña realidad eclesial en la que un grupo de laicos vive su vocación en distintos estados de vida, algunos en el matrimonio y otros desde una entrega consagrada, todos unidos por un mismo deseo de seguir a Cristo y trabajar en la evangelización en la vida ordinaria. En esta ocasión, participamos un grupo de personas, procedentes de distintos puntos de España, una oportunidad para convivir, formarnos y fortalecer aquello que nos une.
Una oportunidad para celebrar, formarnos y compartir
El sábado comenzamos con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Padre jesuita Diego Molina. Recordamos que la Obra de Jesús es fruto de un camino de pruebas y dificultades que ya vivieron los primeros obreros 20 años antes de su aprobación, donde la clave ha sido la fidelidad a Dios, pues "el Señor nunca abandona lo que Él comienza, si encuentra fidelidad"
En su homilía, el P. Diego destacó que nuestra pertenencia a la Obra de Jesús solo tiene validez si sirve como un puente para establecer una relación personal con Cristo resucitado. Al final de la misa, siguiendo el voto de adhesión al Papa, leímos unas palabras pronunciadas por el Papa Francisco en la Vigilia de Pentecostés. En ellas se hacía una llamada a caminar juntos, trabajar juntos y amarse unos a otros, con el objetivo de ‘no quedarse quietos:’ pues la misión, como decía Francisco, consiste en caminar juntos para proclamar que Jesús es el Señor y anunciar el amor del Padre.
A lo largo del día, se alternaron momentos de convivencia con espacios de formación, especialmente sobre el discernimiento y el acompañamiento espiritual, en línea con las enseñanzas del papa Francisco. Para ello contamos con la ayuda de los Padres jesuitas Hugo Gómez e Íñigo Merello, que, en conexión telemática, destacaron que un discernimiento auténtico se manifiesta a través de la paz y la alegría evangélica, actuando como criterios para reconocer el verdadero encuentro con Cristo y una esperanza que nos sostiene incluso en las dificultades.
Reforzar la vocación para comunicar con esperanza
El domingo comenzamos con una celebración de la Palabra en torno al tiempo de Pascua, pues los obreros tenemos la costumbre de reunirnos varias veces al año para celebrar los tiempos fuertes del año litúrgico, bien todos juntos o por zonas próximas. En esta ocasión, la convivencia nos permitió vivirla juntos.
Después, una nueva formación, esta vez para reflexionar sobre el uso de los medios de comunicación y la inteligencia artificial en la evangelización. A a partir de unas reflexiones de nuestra fundadora, Pura Sánchez, sobre los criterios para un uso adecuado de los medios de comunicación, se destacó la responsabilidad de comunicar con verdad, búsqueda de sentido e invitando a abrirnos a la trascendencia.
Para más información sobre la Obra de Jesús y nuestra espiritualidad: www.obradejesús.org